«Moon River o Watatte», el manga distópico de Norihiko Kurazono, llega a su final

El manga finalizó el 16 de marzo, y su volumen 3 será publicado el 18 de junio.

Por Kaiju

14 de mayo de 2025

El mangaka Norihiko Kurazono ha concluido su más reciente obra, Moon River o Watatte, un manga de ciencia ficción con tintes distópicos y adolescentes, cuyo tercer y último volumen recopilatorio será publicado por Shogakukan el 18 de junio. La serie, serializada digitalmente en la app Manga ONE, finalizó el 16 de marzo de 2025.

Con esta historia, Kurazono ofrece una mirada inquietante a un futuro en el que una simple fotografía puede derribar los muros de una sociedad hermética y controladora.

Una adolescente, una cámara y un secreto

La historia gira en torno a Manatsu, una chica de secundaria que, como tantas otras, disfruta tomar fotos casuales. Sin embargo, una de sus imágenes termina capturando algo que “no debía ser visto”. Ese acto aparentemente inocente pone en marcha una serie de eventos que revelan la existencia de un mundo oculto más allá de los límites de su sociedad controlada.

A medida que Manatsu se adentra en ese “mundo exterior”, su visión de la realidad, de la autoridad y de sí misma cambia radicalmente. Con un ritmo tenso y un estilo visual elegante, la obra se inscribe dentro del thriller juvenil, la crítica a los sistemas de vigilancia y la búsqueda de identidad en un contexto de opresión.

Un autor en ascenso con voz propia

Kurazono había debutado anteriormente con Jiangshi X (Kyonshī X), un manga de acción sobrenatural que fue serializado en Shonen Jump+ desde enero de 2023 hasta febrero de 2024. La serie había nacido como one-shot en diciembre de 2021 y acumuló cuatro volúmenes recopilatorios, publicados por Shueisha.

Con Moon River o Watatte, Kurazono cambia de tono, optando por una historia introspectiva, sin criaturas sobrenaturales ni combates espectaculares, pero con igual carga emocional y narrativa.

Kaiju

Moon River o Watatte puede haber durado solo tres volúmenes, pero eso no le impidió dejar una impresión duradera. Kurazono demuestra que se puede construir una distopía envolvente sin necesidad de recurrir a escenarios grandilocuentes.